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domingo

Estadísticas Cristianas


Continuando en la linea del post anterior, me gustaría añadir unos datos que una sociedad de los Estados Unidos dedicada a realizar encuestas sobre temas de interés general, publicó. Se trata de la siguiente estadística sobre la religión cristiana organizada:

- El 5% de los miembros de las listas de las congregaciones, no existen.
- Al 10% de ellos no se les puede encontrar en ninguna parte.
- El 20% no ora nunca.
- El 25% nunca lee la Biblia.
- El 30% no asiste nunca a la congregación.
- El 40% no envía ni entrega ofrendas de ninguna clase.
- El 50% nunca recibe estudios bíblicos, ni ningún tipo de enseñanza que les pueda hacer crecer o madurar.
- El 60% no asiste nunca a las reuniones dominicales si estas se realizan por la tarde o por la noche.
- El 70% no da ayuda económicamente a ninguna institución (ni a la propia) relacionada con las misiones.
- El 75% nunca se dedica a actividad alguna de la Iglesia.
- El 90% no celebra ningún tipo de culto o reunión con su propia familia.
- El 95% nunca ha sido capaz de acercar a alguien a Cristo.

(Datos de "Crusade Contact", La cruzada para Cristo.
Anécdota 1308 , "Enciclopedias de Anécdotas e Ilustraciones"
Editorial Clíe / Vol. II. Andrés Elgueta Vidal)

Si extrapolamos estos datos a los del anterior artículo donde reducíamos proporcionalmente la población a un mundo de 100 personas, podríamos añadir que, si de esas 100 personas 33 son cristianas, de esos 33:

- 26 oran alguna vez, 7 no lo hacen NUNCA.
- 25 leen la Biblia en mayor o menor medida, 8 de ellos ni la abren.
- 23 no asisten a ninguna congregación, por lo que 10 viven sin reunirse (unos por no querer, y otros por no poder).
- 20 colaboran económicamente con sus comunidades, 13 no aportan ni un céntimo para nada.
- Unas 16 ó 17 personas han recibido enseñanzas para afirmar su fe cristiana de algún modo. La misma cantidad, no las ha recibido en ningún caso, o se limitan a escuchar sermones dominicales que no los edifican, sino sólo los entretienen. Reciben mensajes pero no enseñanzas que los hagan crecer.
- Solo 13 asisten a reuniones que se hagan por la tarde/noche. 20 tienen mejores cosas que hacer que ir allí a esas horas.
- 10 apoyan algún proyecto misionero, de su propio grupo o de otro diferente. Pero 23 no lo hacen, ni pretenden hacerlo porque no es algo que les beneficie directamente. Prefieren invertir en algo que les ofrezca comodidad a ellos mismos: Un bonito templo, una hermosa decoración, algún proyecto social como salas de billar, mesas de ping-pong, proyección de películas, sillones cómodos y algún profesional pagado que haga de psicólogo...
- De los 33 cristianos de esa simbólica ciudad, 25 ni se plantean realizar algún trabajo útil para su comunidad, y se limitan a calentar el banco domingo tras domingo; algunos ni irán, claro. Solo 8 toman un cierto nivel de compromiso o la intención de SER DISCÍPULOS de Cristo.
- Hay 3 cristianos que hacen alguna reunión en sus casas para tener esa comunión familiar que luego pueda extenderse a los demás. Eso quiere decir que para 30 de ellos, sus familias no "merecen" que se les dedique un tiempo común con Jesús.
- Lo más sorprendente, es que en todo un pueblo de 100 personas, entre esos 33 cristianos, solo 2 de ellos han sido capaces en algún momento de ayudar a otros a que se acerquen a Jesús, que tomen un compromiso de ser discípulos de Cristo. De los otros 31, algunos predicarán o quizás colaborarán en algún programa de evangelización, pero la mayoría no; de modo que esos 31 "cristianos" jamás ayudarán de veras a nadie a seguir a Cristo. Según lo que entre ellos mismos enseñan, el que no da fruto lo lleva mal, y si "dar fruto" es "ganar almas" (según su propia terminología) eso quiere decir que del pueblo de 100 personas, solo se salvarán 2... Porque, según dicen, los otros 31 cristianos no "dan fruto" o los demás son "mundanos" (recuerda, según la terminología extendida, no en realidad)... Esto es algo subjetivo, según lo que se "enseña" en la mayoría de las congregaciones cristianas, pero debe hacernos pensar ¿Verdad?. O hay grandes errores en lo que se enseña, o sólo dos personas de cada cien darán "fruto de almas convertidas"

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Con esto, solo quiero abrir los ojos a una realidad, que nos venden que ganar almas es el fruto, que tener congregaciones grandes y exitosas es la panacea, pero que si esto fuera cierto, esas creyentes de esas mismas congregaciones caerían en una apatía y comodidad tal, que ellos mismos quedarían sin fruto, según lo que se enseña en esos sitios: ¡Qué ironía! Se enseña una cosa, pero se vive otra contraria.

Lo curioso de todo esto es que, contra viento y marea, cualquier persona que asista a algún tipo de congregación que cumpla con este perfil promedio, insistirá en que congregarse es un mandato divino, y que por el simple hecho de cumplir con un ritual, él (o ella) se siente muy útil y desarrollado en semejante lugar, y se considerará un "buen cristiano", en pleno crecimiento o madurez (aunque su vida espiritual está más dormida que un oso en invierno).

¿Cómo se entiende eso? ¿Hay demasiados "cristianos mentirosos"? ¿Es acaso raquitismo espiritual porque a cualquier cosa se le llama madurez? ¿O se trata solo de decir sí porque sí, que todo va bien, por mantener una apariencia piadosa? A eso último se le llama hipocresía.

El cristiano que lo es por el solo acto de pertenecer a las listas de membresía de una institución denominada cristiana, sea de la índole que sea, parece saber que Dios no puede ser burlado, pero parece ignorar algo que por obvio que sea, no está capacitado para discernir por algún "extraño" motivo: Que es capaz de engañarse a si mismo ¡Incluso sin darse cuenta! Porque si admite su equivocación, el mundo de cristal que se ha fabricado se le hace añicos, se le destroza y ya no sabe vivir.

Incluso así, si alguien de dicha "especie" lee esto, usará su defensa refleja casi sin darse cuenta: Mirará para otro lado fingiendo no haber visto ni leído nada... Y seguirá jugando a las "iglesitas", aunque sea por engañar a su propia conciencia.

Dios nos ayude a ser sabios y entendidos en medio de los tiempos que nos ha tocado vivir.


viernes

Es Hora de Ser Real

Bueno, ya son varios los casos que han ocurrido en los últimos meses, desde alguna hermana a la que han amenazado telefónicamente y molestado hasta la saciedad y más allá... Hasta el último caso referido al blog "ES HORA DE SER REAL", cuyo enlace se encontraba al margen de este post. (Ya está el actualizado)

Pero el blog fue eliminado

¿Por ellos mismos? ¿Por sus propietarios? No, para nada...Parece un trabajo negro de alguien a quien sus comentarios les resultaban molestos. Asegurar que fuera tal o cual persona o institución quizás no sea 100% comprobable, pero desde luego hay indicios suficientes para pensar quien fue (o de quien pudo proceder la orden), debido a unos comentarios amenazantes que estos hermanos, Luis y Verónica, recibieron de una conocida "institución cristiana evangélica" ¿Cual? Bueno, como verás, en este blog no se citan nombres, sino actitudes, enseñanzas (buenas y malas), tendencias... pero no nombres. Lo que no quiere decir que no puedas saberlo. "Es Hora de Ser Real" ha resurgido prontamente, y es que lo que es de Dios prevalece, de modo que si sientes "curiosidad santa", visita su nuevo sitio: Es Hora de Ser Real. Allí, buscando en su primer post, conocerás un poco de lo que les pasó.

Una reflexión rápida me dice que la Inquisición sigue existiendo, sigue habiendo un "sistema" que usa de extorsión, manipulación, daño, mentira, usurpación de personalidad, tortura psicológica, amenazas, "pirateo informático"... y todo en el Nombre de Cristo., pero no para predicar de Él, sino de sus propias doctrinas: Da ganas de vomitar... (perdón por la expresión)

Luego, los que creemos en Cristo, los que queremos que la gente le conozca, tenemos que lidiar con las fechorías de tales lobos disfrazados de ovejas, de mentirosos maestros que predican de éxito y usan cualquier artimaña para acallar a quien los delate. Los últimos tiempos se presentan cruentos porque, la Inquisición Informática existe pero ¿Hasta donde llegarán sus maquinaciones? ¿Se dedicarán a cerrar todos nuestros blogs o irán más allá?

Me alegra saber que los que se preocupan por sus éxitos en este mundo, los que pregonan un evangelio descafeinado y reducido a cuatro pamplinas, quizás tengan poder para borrar nuestras páginas de Internet, nuestros vídeos, nuestros programas de radio, pero no tienen poder para borrar nuestros nombres del Libro de la Vida.

Luís, Verónica, ánimo amigos, sé que vuestro modo de pelear contra la ola de falsedades que azota el "cristianismo" es molesto y quizás demasiado directo para muchos, pero sois parte de un todo, de una iglesia que quiere pureza, santidad, honestidad. Sois miembros del cuerpo de Cristo, y desde aquí, quiero enviaros mi apoyo de hermano, amigo, y miembro de ese mismo Cuerpo que mucho lobos rapaces quieren descuartizar.

Por cierto, vi en el blog de Cristianosh la dirección para la cache del antiguo blog de Es Hora de Ser Real, y os dejo el ENLACE para los que quieran estudiar "qué cosas molestas" proclamaban.

Que siga adelante la "Santa Inquisición" si quiere, que mientras que ellos hacen sus trabajitos, nosotros seguimos leyendo Mateo 5, y recordamos que este ultraje, este vituperio, nos aumenta el tesoro que intentamos hacer en el cielo, y nos hace bienaventurados... Mi mayor pena es que, mientras lo lobos se vistan de ovejas, aquellos que miran el rebaño desde lejos se asustan con lo que ven, y difícilmente querrán formar parte de este mejunge animal, pero como no se trata de "eliminar" a nadie (como a algunos les gusta hacer), tendremos que procurar que la luz de Cristo brille en nosotros más fuerte, porque donde hay luz, no caben tinieblas... ¿Seremos capaces de dar semejante luz?

martes

Cuestionando Enseñanzas

Comenzar un estudio de los diversos temas que aborda la Biblia, plantea de entrada una gran pregunta:

¿Es lícito cuestionar lo que otros nos han enseñado hasta ahora acerca de Dios?

Este tema está especialmente enfocado hacia las personas que pertenecen de un modo u otro a alguna religión, congregación o grupo denominado de creyentes en Jesús, que se congregan con más o menos asiduidad en algún lugar donde se predica acerca de Jesús y la Biblia, la cual dicen tener como patrón a seguir para sus convicciones de fe, por lo que acepta que en ella está la clave para vivir el cristianismo. Muchas personas predican acerca de la Biblia, en todas estas llamadas religiones y denominaciones, pero hemos de ser prudentes a la hora de tomar todos los consejos que recibimos. Hay un texto en el que el apóstol Pablo dice: "Examinadlo todo y retened lo bueno" (1Tes. 5:21, Versión Reina-Valera) Otra traducción de la Bibla, la Nueva Versión Internacional, dice: "Sométanlo todo a prueba, aférrense a lo bueno."

Bien, en este punto cabe aclarar que en un próximo tema si Dios lo permite, trataré acerca de la revelación de las Escrituras a través de la obra de Dios, del Espíritu Santo, que es el único capaz de hacer sabio al sencillo (literalmente: al tonto) según el Salmo 19:7. Pero ahora es el momento de responder a unas cuestiones que traen de cabeza a cualquier tipo de iglesia (evangélica, católica, protestante, ortodoxa) aunque ciertamente, a unas les preocupa este tema más que a otras:

¿Todo lo que se predica desde un altar o púlpito procede de Dios, lo inspira Él? ¿Todo cuanto se enseña en las iglesias es infalible y confiable? ¿Debo someterme a las autoridades que nos presiden sin cuestionarlas ni sopesar las cosas? ¿Y si en algún momento esas enseñanzas contravienen las cosas que la propia Biblia enseña, qué hago? ¿Tengo derecho a investigar las palabras de un predicador en supuesta autoridad para ver si hay engaño o error en ellas? ¿Dudar acerca de la veracidad de lo que nos enseñan, es pecado? ¿Incurro en murmuración u otra falta si expreso mi opinión contraria a algo que me enseñan?

Para muchos, el simple acto de hacer estas preguntas, puede constituir por sí mismo un pecado, una seria transgresión, e incluso una blasfemia, pero creo que es el momento de dejar de hacer conjeturas y leer lo que la misma Biblia dice acerca de esto. Veamos por ejemplo este texto que encontramos en el libro de Hechos 17:11: “Y éstos (los discípulos de Berea) eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.

¿Quién estaba predicando en Berea? ¿Unos desconocidos sin autoridad? No, al contrario, eran personajes cristianos muy conocidos: Pablo y Silas.

¿Y estos recriminaron a los de Berea por no creer las palabras que les predicaban? ¿Presumieron los discípulos de Jesús de su “autoridad” para alardear de ella y quitarles las ganas de “cuestionar” sus enseñanzas a los de Berea? ¡No, al contrario! Los elogiaron.

¿Qué? ¿Los propios apóstoles elogiaron a aquellos que los cuestionaban? Así es; entonces quizás grites asombrado: ¡Si no les “creyeron sin rechistar” (que es lo que se supone que hay que hacer)! ¡Si en lugar de creer sus palabras ciegamente, iban a las Escrituras para ver si eran verdad! ¿Acaso no era una forma de pensar que Pablo y Silas podrían ser unos mentirosos? Pues lo cierto es que el escritor de Hechos elogia a los de Berea por actuar así... Quizás eso sacuda tu religiosidad, pero la Biblia es muy clara al respecto.

Tengamos en cuenta que no cuestionaron a Pablo y Silas con ánimo de crítica (que sí habría sido algo digno de condenar en ellos) sino en base a que quisieron ver si lo que ellos les contaban, de veras tenía base creíble en las Escrituras Sagradas que conocían, aquellas que estaban a su alcance...

Los propios apóstoles no se ofendieron con esta gente que nos les creían irracionalmente, que no les seguían “sin condiciones”, pues entendían que cuando les contaban las cosas del Evangelio, no tenían más autoridad de la que Jesús mismo les había dado: La autoridad dada por el cumplimiento de lo dicho por los profetas en las Escrituras que tenían por aquel entoncess (que a día de hoy sería ya "La Biblia" completa)

Si conoces algo la Biblia, según el Evangelio de Juan, capítulo 1, Jesús es el Verbo, que significa también la Palabra misma. Los apóstoles dijeron de estos “cuestionadores de la autoridad” que eran más nobles que los que se lo creían todo sin pensarlo, porque habían llegado a la revelación de que ningún hombre tiene más autoridad que Dios, que ningún maestro bíblico tiene más autoridad que la misma Biblia, que el que quiere conocer la verdad, tiene que acudir al origen de la misma. Dice el Evangelio de Juan, capítulo 14, verso 6, que "Jesús es el camino, y la verdad, y la vida." Si quieres conocerle de veras, debes "estudiarle a cara descubierta”, con sinceridad de corazón, no creyendo que lo sabes todo, ni pensando que todo lo que te han dicho es verdad… porque pudiera no serlo.


¿Sabes por qué en la iglesia primitiva pudieron entrar falsos maestros con doctrinas perjudiciales?

¿Y por qué hoy día siguen entrando falsos maestros, (los puedes encontrar en los bancos, pero también podría haber alguno en los púlpitos)? El mundo entero muestra con desparpajo esta verdad, con gente que enseña en el supuesto nombre de Dios, cosas que Dios nunca dijo...

Pues la razón de que entren esas doctrinas erróneas es porque ellas encontraron congregaciones crédulas, no creyentes. Un creyente sabe en qué cree, pone su confianza en la Biblia, que le muestra como es Jesús y todo cuanto necesita saber para su salvación. Pero una persona crédula, es aquella que se cree TODO lo que le digan, es decir, que traga juntamente lo bueno y lo malo, sin distinguirlo, y luego… vive envenenada sin saberlo; el crédulo puede llegar a creer que Dios dice cosas que nunca pensó ni enseñó en realidad, porque ha creído antes lo que algunos hombres con mala intención (o quizás personas confundidas) le enseñaron algún día… Y PUSO SU CONFIANZA EN ESAS PALABRAS, SIN BUSCAR SI LAS ESCRITURAS los respaldaban en sus enseñanzas. Debieran haber aprendido de los discípulos de Berea, y haber escudriñado las Escrituras con detenimiento y honestidad.

Una consecuencia de ser ciegamente crédulo (recuerda que no es lo mismo que ser fielmente creyente en la base bíblica veraz), es ver hoy día a muchos cristianos "enfadados" con Dios porque piensan que Él los ha defraudado o no ha cumplido alguna promesa... Y no se dan cuenta que fueron hombres los que prometieron de parte de Dios sin que Él les dijera nada acerca de hacer tal cosa... ¡Si quieres explicaciones, pídeselas a los que te lo prometieron, no a Dios...! Quizás encuentres muchos errores sin fundamento en aquellas palabras humanas vertidas por "sabios pensadores"... y por sus frutos los conoceréis.

¿Por qué crees que Jesús previno a sus discípulos de la “levadura” de los fariseos? (Mateo 16:6) Porque sabía que sus palabras mentirosas (aunque religiosas y aparentemente piadosas) se propagaban con facilidad, y la gente las creía, pues venía de los que todos consideraban como “hombres de Dios” o “entendidos en la Palabra”; al fin y al cabo, los que las pronunciaban eran la mismísima “jerarquía de sus iglesias (sinagogas entonces)

Ten en cuenta que en la época de Jesús no había iglesias, sino sinagogas, y no había pastores, sino escribas, fariseos y saduceos entre otros, cada uno con unos criterios determinados de conducta (igual que hoy día hay diversas denominaciones, cada una con sus propios criterios) Podríamos decir que los fariseos estaban dentro de la iglesia (aunque no todos ellos eran sectarios, pues conocemos casos como los de Nicodemo, José de Arimatea y otros muchos). Los fariseos y escribas tenían puestos de autoridad religiosa, y Jesús (no yo) fue el que advirtió contra ellos, acerca de su levadura (es decir,sus doctrinas, como se aclara en Mateo 16:12) NO TODO lo que se dice es malo, pero recuerda, “un poco de levadura, leuda toda la masa”.

Dice en la carta a los Gálatas 5:7-9, “Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad? Esta persuasión no procede de aquel que os llama. Un poco de levadura leuda toda la masa”

Hay alguien muy famoso que dijo:

“Una mentira, repetida muchas veces y por mucho tiempo, se transforma en una verdad” ¿Sabes quién? Adolf Hitler. ¡Vaya ejemplo!

La pena es que hoy día en las iglesias en las que se debería enseñar la plena verdad (y no solo una parte), se enseña algún que otro eslogan pegadizo, o diversos lemas que se repiten reunión tras reunión, hasta que se admiten como verdad. Quizás sean verdad... O quizás no.

Repito, esto no es una opinión personal, son palabras que se repiten a lo largo y ancho de la Biblia, así que el que quiera oír, que oiga ¿O acaso crees que hoy día ya no estamos en peligro de falsos maestros? Las Escrituras declaran que sí, que justo en los últimos tiempos, los que estamos viviendo ahora, esta amenaza se dará más incluso que antes. Hablando Jesús acerca de los últimos tiempos, dice: “Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos” (Mateo 24:11) Y mi pregunta es ¿Crees que esos mentirosos se pondrán un cartel de advertencia con la cita "Soy un falso profeta", colgado del cuello? Es más, ¿Crees que estarán escondidos en una serie televisiva o en las esquelas de un periódico? ¿A quién engañaría? A nadie: La mejor mentira es la que está llena de verdad, y se predica donde la gente cree estar segura de no recibir "mala información" ¿Dónde piensas que puede ser eso? ¡Acertaste! En los templos...

Hubo una época en la que la gente no tuvo una Biblia en sus manos para cuestionar si lo que la “religión organizada” les enseñaba era veraz. Pero se levantó gente como Lutero y muchos otros, que pudieron beber del mismo manantial de la verdad, de la Palabra de Dios, y comenzaron una reforma que permitió que hoy día, casi cualquier persona pueda tener una ejemplar de la Biblia en sus manos. No seamos pues necios, porque nuestros antecesores sufrieron una impuesta ignorancia, pero nosotros no tenemos excusa para no estudiar honradamente las Escrituras. La Reforma comenzó un día, hace siglos, pero no terminó con aquellos hombres, ni con la creación de determinadas denominaciones… La Reforma no terminará hasta que venga Cristo y nos muestre Su Luz Admirable, y en tanto que nos acercamos a ese día, la revelación sigue creciendo, no para, y cada vez podemos acercarnos más y más a la pura verdad que Cristo dejó a los primeros discípulos. “Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto.” (Proverbios 4:18)

Cuando Cristo regrese, buscará a una sola iglesia, que no tenga arruga, que esté bien vestida, que ande en santidad y no en doctrinas falsas, ni en enemistades, ni en luchas de poder, ni en contiendas, ni en pecado, ni en mediocridad, ni en tibieza... La voz de Juan el bautista sigue clamando en el desierto: ¡Arrepentíos!

"Pero (Juan) al ver que muchos fariseos y saduceos llegaban a donde él estaba bautizando, les advirtió: ¡Camada de víboras! ¿Quién les dijo que podrán escapar del castigo que se acerca? Produzcan frutos que demuestren arrepentimiento." (Mateo 3:7-8)

Concluyendo por ahora, la autoridad de Jesús, la autoridad de la Palabra, está por encima de la opinión de cualquier hombre. Tu opinión no cuenta, la mía tampoco; la que cuenta es la de Dios, y la única manera de conocerla es conociendo a Jesús mismo (la Palabra Viva), y conociendo la Biblia (la Palabra Inspirada) que son la carne de Jesús que hoy podemos comer. Dale a Dios la oportunidad de mostrarte como es de verdad, y quizás descubras que no es como algunos hombres “eminentes” te hicieron creer...

Pidamos al Espíritu Santo REVELACIÓN para discernir la verdad que nos hará VERDADERAMENTE LIBRES. Si no estás experimentando este tipo de libertad, quizás hayas aprendido hoy una posible razón para estar así. Buenas noticias ¡Dios no quiere que seas esclavo de nadie! ¡Quiere que seas amigo suyo!

viernes

La Llave del Conocimiento


Según las normas de etiqueta, cuando alguien te invita, debes ser educado, máxime cuando te invita alguien respetable. Si lees la historia que comienza en el Evangelio de Lucas, capítulo 11 y verso 37, y si lo haces bien, verás algo interesante.

Un fariseo, es decir, un personaje de buena reputación, religioso y respetado por sus conciudadanos, invitó a su casa a Jesucristo a comer con él, acompañado de algunos personajes más (le acompañaban varios interpretes de la ley, según el verso 45). Era costumbre de estos honorables "hombres de Dios", cumplir con una serie de ritos; para ellos cumplir rutinas era normal; algunas eran completamente bíblicas, pero otras se habían añadido por las costumbres y usos de sus antecesores. Como ellos valoraban mucho la apariencia, se vieron sorprendidos por una gran "falta de etiqueta" de Jesús, que se sentó a comer sin seguir el rito acostumbrado... Lee bien, no pienses que Jesús iba con las manos mugrientas... Él era aseado, todo un ejemplo. Lo que no hizo fue cumplir con la costumbre de sumergir repetidas veces las manos en agua (y digo sumergir, porque el verbo griego del que se traduce lavar en este pasaje, no es otro que "BAPTIZO", cubrir completamente con agua... Curioso ¿verdad?)

Sin mediar palabra, porque la etiqueta requería que el fariseo siguiera aparentando humildad, leemos que se sorprendió, y en pleno asombro, vino otra "falta de etiqueta" algo que entendieron como un mal proceder de Jesús.

Quizás tú, bien recatado, viendo esto hubieras hecho lo mismo, te hubieras callado y lo hubieras dejado estar... Pero no, Jesús no actúa con hipocresías, Él había ido hasta allí para enseñar algo a sus anfitriones y a nosotros. Antes de que el fariseo se atreviera a incomodar a su huésped recordando su leve falta, el propio Jesús comenzó a calentar el ambiente. Directamente y "sin anestesia" le dijo al fariseo algo así como esto (cito entre paréntesis algunas acepciones del griego con que se escribió originalmente):

Ustedes se preocupan de lavar el plato y el vaso por fuera (lo exterior), pero por dentro están llenos de codicia (rapacidad, robo) y de maldad (depravación)
[Nota que tras esta introducción, empieza a elevar su volumen de voz, y posiblemente les llega a gritar, como indican los signos de admiración que aparecen más adelante en esta conversación]
Necios (estúpidos, ignorantes)... den de lo de sus platos a los pobres y serán limpiados. (Limosna, que aparece en algunas traducciones, viene de gr. "eleemosúne" que es compasión, beneficencia ejercida hacia el pobre, o benevolencia) algo así como "sean más compresivos y no tan tajantes"...

Si sigues leyendo, descubrirás "lindezas" salidas de la boca de Jesús, donde primero a los fariseos, y luego a los intérpretes de la ley, es decir a los "expertos", les dice cosas tales como:

Ignoráis la justicia y el amor, os encanta estar en primera fila para ser vistos y reverenciados por los demás, incluso en la iglesia, perdón dice sinagoga (¡!) Estáis muertos, pues sois como tumbas que no tienen lápidas encima, de forma que la gente camina pensando que pisa hierba y está pisando sobre vuestros sepulcros, no solo estáis muertos, sino que no avisáis para que otros no caminen por esos mismos senderos de muerte. Hipócritas (actores profesionales, simuladores de lo que no son de verdad) Abruman a los demás con cargas que apenas se pueden soportar, pero ustedes mismos no levantan ni un dedo para ayudarlos...

Puedes seguir hasta el versículo 52, donde está el pasaje al que quería llegar, no sin antes pensar en algo: ¿Todo este chaparrón por no lavarse meticulosamente las manos? ¿Tu hubieras montado este espectáculo a unos anfitriones distinguidos que te acababan de invitar?

No, no te confundas, Jesús era amplio en perdonar, y sobran ejemplos en las Escrituras que lo demuestran. Pero si algo no permitió Jesús (curiosamente era algo que Él siempre confrontaba) era la religión organizada, las estructuras establecidas... si estas estaban conformadas fuera del amor, la misericordia, la paciencia, la benignidad... No verás a Jesús hablando con semejante dureza a menos que tuviera enfrente a un hipócrita, a un religioso de bonita apariencia pero de interior vacío.

Ojo, Nicodemo, Gamaliel, Pablo, y otros más fueron fariseos también, pero evidenciaron frutos de amor y de tener sus mentes dispuestas al cambio de mentalidad que había de producirse, pues eran sinceros, honestos. Por lo tanto, no es esto un ataque contra tal o cual grupo, sino contra los que tienen apariencia de piedad, de entendidos en las Escrituras, contra los que usan las credenciales para decir que tienen una autoridad (dada por hombres), pero intentan ocultar que esta no les ha sido dada por Dios, porque esa se ve en el ejemplo irreprensible y sin tacha de los verdaderos ministros de Dios.

Puede resultar duro todo esto, pero la Biblia no la escribí yo, ni tampoco le dije a Jesús que se enojara así... Ni por supuesto puedo decir que esta historia fue para el pasado y que hoy ya no sirve ¡Ni mucho menos voy a decir que los fariseos son los "católicos"! (Eso se lo inventó un "evangélico" que encontró en ello un modo perfecto para desviar la atención de sí mismo, para no ser pillado "culpable" por estar comportándose del mismo modo) No excuso ni a unos ni a otros. Yo soy cristiano, a secas, y el que quiera "apellidos" que los use, pues hay muchos (entiéndase, católicos, ortodoxos, bautistas, pentecostales, luteranos, ecuménicos, protestantes de todo los tipos y colores, etcétera) Pero hay una sola Palabra Veraz, la Biblia; y hay un solo Dios y Padre, y un solo mediador entre Él y nosotros: Jesucristo.
Bueno, a lo que iba: Los fariseos y los expertos intérpretes de la ley, pensaban ser la "voz de Dios en la tierra" sin serlo. Pero me dirás entonces ¡Cuidado, no eran cualesquiera, eran la clase religiosa de la época! ¡Eran la "denominación" de mayor aceptación de la época!

Sí, ciertamente representaban la autoridad eclesiástica (los "apellidos" de entonces eran fariseos, saduceos, macabeos, esenios...) No todos eran así, no todos eran intolerantes e intransigentes, pero muchos sí. Por eso, antes de continuar, deberíamos meditar acerca de si asistimos semanalmente a una "sinagoga" donde nos predican los fariseos cuadriculados que solo se preocupan por lo externo, por la apariencia, por el llenar sus congregaciones, por rapacidad o ganancia, por rituales repetitivos, por estructuras que no se sostienen, por convencernos de que poseen la única revelación e interpretación posible de la sublime palabra celestial...

No pretendo acusar a nadie, pero el auto-examen es algo bíblico, y "tampoco lo inventé yo", de modo que...

En el versículo 52, Jesús culmina mostrando la razón de sus palabras. Él no se había enfadado porque pensaran mal de Él, sino porque conocía que esto que había sucedido no era más que una evidencia de lo oscuro de sus corazones, pues como les dijo:

¡Ay de ustedes, expertos en la ley!, porque se han adueñado de la llave del conocimiento. Ustedes mismos no han entrado, y a los que querían entrar les han cerrado el paso.

Esto es grave, pues cuando alguien se levanta diciendo que habla de parte de Dios sin ser cierto, arrastra tras de sí a los que le creen. Soy consciente de ello. Digo lo que digo sabiendo que puedes y debes examinar si es cierto todo esto que escribo. Te aseguro que sé que la condenación por "descarriar ovejas " está asegurada, de modo que todo cuanto escribo está más que meditado; de todos modos es tu obligación juzgar y discernir. Examinalo todo y retén lo bueno (1ª Tes. 5:21)

El tema es que los expertos religiosos no entraron ni dejaron entrar a sus seguidores ¡Cuidémonos, no sea que en algún lugar se esté repitiendo la historia!

Hoy día, cualquiera que lea este mensaje puede tener acceso a leer una Biblia, de modo que tenemos una seria responsabilidad, la de escudriñarla bien, buscando las verdades escondidas. No es tarea fácil, de hecho, en el mismo evangelio de Lucas podemos ver un versículo que "casualmente" sirve casi de colofón para estas palabras donde Jesús dice:

Esfuércense por entrar por la puerta estrecha, porque les digo que muchos tratarán de entrar y no podrán. (Lucas 13:24)

¿Por qué no podrán? Porque la llave de esa puerta, la llave del conocimiento (conocer a Dios), la tienen los "expertos de la ley" (Lc.11:52) los que por desgracia ni entienden ni dejan entender, los que anteponen sus criterios humanos a los divinos, los que dan mayor importancia a sus propios intereses (una gran membresía, prestigio, una economía bien próspera) a los de Dios.

El camino es duro, angosto, difícil, trabajoso... pero el premio que espera al llegar a la meta bien merece la pena. No dejemos que nadie nos desvíe, busquemos por nosotros mismos a Dios, si es que le hemos conocido, si le hemos recibido, si le hemos permitido morar en nosotros. Si es así, tenemos el Espíritu que muestra toda la verdad, el Espíritu de revelación: El Espíritu Santo. Si no, aún estás a tiempo de buscar la intimidad de tu habitación y de hablar con Él, y pedir que te perdone y te ayude a buscarlo en espíritu, y en verdad.

Termino recordando ese pasaje donde vemos que algunos se quedaron a la puerta del reino de los cielos, sin poder entrar:

Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios e hicimos muchos milagros? Entonces les diré claramente: Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad! (Mat 7:22-23)

¿No te da esto que pensar? Estos a los que Dios decía no conocer no eran incrédulos, no era gente mal vista por los demás (no te enojes conmigo, pues como te dije antes, yo no escribí la Biblia), sino que era gente usada para liberar endemoniados, para profetizar, para hacer milagros... No son esos los frutos genuinos de un "siervo de Dios", sino los que los fariseos olvidaron el día que invitaron a comer a Jesús: La justicia y el amor de Dios (Lc.11:42)

¿Qué es un MITO?


Un Mito es una cosa que no tiene una realidad concreta, que puede llegar a ser una fábula, una fantasía. Cuando un mito se confunde con algo real, la verdad se distorsiona. Algo así ha sucedido con el cristianismo actual, del que muchos escapan por el mítico concepto que tienen de él. Aún estamos a tiempo de hablar las verdades, a la luz de las Escrituras, la Palabra fiel y verdadera de Dios.