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sábado

Demasiado Ocupados

La revista digital ACPress, publicó un artículo el 15/4/2008 acerca de una encuesta realizada por el doctor Michael Zigarelli.

Él es profesor de "Management" de la "Charleston Southern University School of Business" y ha realizado una encuesta global denominada "Los Obstáculos para el Crecimiento", entre mas de 20.000 cristianos en 139 países, entre personas de 15 a 88 años. Los resultados de este estudio se extrajeron de su página web Epiphany Resources

La encuesta encontró que más de 4 de cada 10 cristianos en todo el mundo dicen que "casi siempre" o "siempre" están apresurados, y andan corriendo de un sitio a otro. "Estar demasiado ocupados" fue el mayor desafío sin resolver de países como Japón, Filipinas, Sudáfrica, el Reino Unido, México e Indonesia. Curiosamente, los cristianos de Uganda, Nigeria, Malasia y Kenya eran los que estaban menos agobiados por sus tareas.

Pero aún en los países de ritmo de vida más tranquilo, uno de cada tres cristianos admitió que iba con prisas.

Por otro lado, 6 de cada 10 cristianos dicen que para ellos, casi siempre o siempre, el hecho de estar ocupados les impide desarrollar una buena relación con Dios, y abundaban los que así se encuentran especialmente en América del Norte, Europa y África. Dice la encuesta que cristianos de Estados Unidos, Sudáfrica, Canadá o Irlanda (entre otras) tienen menos tiempo para Dios, que los de otros países.

Anecdóticamente, desglosando los datos por profesiones, los pastores son de los que más corren de tarea en tarea, lo que paradójicamente, les impide desarrollar una buena relación con Dios.

Los profesionales y trabajadores cuya ocupación interfería con su relación con Dios eran por este orden:

1º Abogados (72%)

2º Empresarios (67%)

3º Enfermeras (66%)

4º Pastores (65%)

5º Profesores (64%)

6º Vendedores (61%)

7º Amas de casa (57%)…

Zigarelli dice que la vida acelerada y el nivel de actividades de la vida moderna nos distrae de Dios y nos separa de la vida victoriosa, abundante y plena que Dios tiene preparada para nosotros.

Mientras el estudio no explica por qué los cristianos están tan distraídos y ocupados, este doctor describió el problema como un círculo vicioso, fomentado por la adaptación y conformidad con los valores culturales de nuestro tiempo. Si los cristianos asimilan la cultura de estar siempre atareados, esto les lleva a que Dios esté marginado en sus vidas y a tener una relación deteriorada con Él. Esto a su vez hace a los cristianos más vulnerables a adoptar opiniones seculares sobre como vivir, y como consecuencia les lleva a conformarse a una cultura de estar apresurados y atareados. Este es el círculo que se alimenta a sí mismo y se convierte en destructivo...

Según esos datos, 2 de cada 3 pastores están demasiado ocupados con "sus asuntos" como para atender a Dios, lo que quiere decir que también 2 de cada 3 congregaciones que sean dirigidas por un solo pastor, estarán desnutridas espiritualmente...

Eso me trae a la memoria la famosa parábola de Jesús, la que llamamos “del sembrador”, y que habla de ciertos tipos de personas, según como reaccionan ante la Palabra de Dios, y los compara con distintos lugares en los que cae la semilla y su forma de crecer. Puedes leer la parábola en Mateo 13:3-9, y la explicación de Jesús a sus discípulos en Mateo 13:18-23.

He escuchado predicar sobre este pasaje para explicar que hay gente poco receptiva a las cosas de Dios, o que hay otros que en cuanto vienen las pruebas y dificultades dejan de seguir a Cristo… Y que hay cristianos que son buena tierra. Pero a veces nos pasamos de largo la explicación de aquellos que son como las semillas que caen entre espinos.

Si una planta trata de crecer entre espinos, encuentra una dificultad: Los espinos suelen enraizar fuertemente, y le roban la humedad y la mayor parte del alimento a la planta a la que ahogan, y también la ensombrecen, le roban parte de la necesaria luz solar. La pobre "plantita" no muere, pero apenas puede subsistir, desnutrida, e incluso estropeada.

Hoy día también hay cristianos desnutridos. Unas veces la culpa de esa situación la tiene el que no reciben alimento bueno, porque dependen de unos “pastores” que no “tienen tiempo” para buscar comida de buena calidad capaz de dar crecimiento, y apenas si traen el agua justa para mantener vivas las "plantitas de sus maceteros" una semana más.

Otras veces, los mismos cristianos son los que están demasiado ocupados como para buscar alimento por si mismos, y en vez de procurar enraizar con profundidad, hasta lo más hondo, donde nadie les pueda robar los elementos nutrientes, se contentan con esas gotas de agua que les hace solo sobrevivir, pero con las que no tienen suficiente para disfrutar de una vida llena y plena en Cristo.

A más de esto, la explicación de Jesús mismo nos aclara qué otras cosas ahogan el crecimiento (de los que intentan dar de comer, y de los que solo saben abrir la boca como los pollitos hambrientos). Dice el versículo 22 del capítulo tratado en Mateo que:

El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.” [RV60. Énfasis añadido]

Y últimamente escucho a demasiados cristianos muy afanados por tener riquezas… Y a esta labor la llaman doctrina de la prosperidad

A la vista de esta “casualidad lingüística”, me pregunto ¿Seguirá el cristianismo mundial perdiendo el tiempo en prosperar mientras que malvive ahogándose en una vida sin pausa, o se dará cuenta de que esa doctrina es uno de los males de este “siglo”?

Malgastar el tiempo en conseguir mucho dinero, y disfrazarlo de doctrina espiritual, no solo es un gran error a mi entender, sino una de las causas del empobrecimiento del cristianismo actual, que aunque le pese a más de uno, emplea más tiempo en buscar riquezas que en buscar al mismo Dios.

¡Qué razón tenía Jesús! Por eso dijo que había dos cosas incompatibles entre si:

No podéis servir a Dios y a las riquezas (Mateo 6:24)

viernes

Un Diccionario Especial 5

Este Post está "dedicado" a los grandes centros cristianos exitosos. No pienso en ninguno concreto, pero veamos si algo de lo narrado llega a suceder en alguna congregación. Tomémoslo con humor...

Hola amig@s, tengo que contaros que Davide Peregrinum está perplejo y acongojado tras los últimos acontecimientos que le han rodeado. Me contó cómo iba tras la pista de unos papiros que unos contrabandistas habían robado cerca del Delta del Nilo, pero les perdió la pista y no pudo conseguirlos. Sospechaba que habían sido guardados en unas antiguas cisternas excavadas en la tierra que ya no contenían agua, pero alguien se le adelantó.

Triste por tal pérdida, decidió tomar unos días de descanso y pasó por Turtía, donde decidió visitar un famoso zoco multi-cultural que anunciaban en la zona.
Rebuscando por allí pudo encontrar un libro que parecía muy antiguo, manuscrito, con una rancia tapa vegetal, que le hizo pensar que podría estar ante un interesante hallazgo, sobre todo cuando vio el título del ejemplar: “Ministerios de la Iglesia”. Le recordó un manual de igle-crecimiento que le habían enseñado en una congregación evangélica a la que en cierta ocasión asistió; con asombro, se percató de que no tenía en sus manos una de esas copias que hoy se hacen por millares en las imprentas, sino que posiblemente tenía ante sus ojos el original de todas ellas. Parecía ser un manuscrito de la época del protestantismo europeo y al que nadie había dado importancia en aquel mercado, por puro desconocimiento. Lo compró por un precio irrisorio, y corrió a su hotel para verlo con detenimiento.

De puro nervio, comenzó a leerlo inquieto, con tan mala suerte que derramó la bebida que estaba tomando sobre la portada del libro, y ahí vino la sorpresa, el profundo pesar que desde entonces no le ha dejado dormir tranquilo, porque el líquido elemento deshizo la portada de tan precioso ejemplar, dejando a la vista una página oculta bajo la primera, que q
uizás había estado escondida por siglos. Al descubrir dicha página, se apresuró a despegarla con sumo cuidado, para descubrir lo que decía en aquella oculta portada… Esperaba encontrar alguna transcripción de los padres de la iglesia, algún secreto templario, o un discurso de algún reformador, pero todo lo que pudo leer fue esto: “Una Empresa de Éxito”

¿Qué significaría esto? ¿Acaso lo que creía que era un original era una burda copia? O peor aún ¿Y si alguien quiso aprovechar un libro de carácter empresarial de la época de la Revolución Industrial, y lo disfrazó de antiguo para que lo dieran por bueno? Si el que lo hizo tenía esta intención, lo consiguió, porque las palabras escritas en su interior eran idénticas a las que muchos telepredicadores enseñan hoy día, pero entonces ¿Qué están enseñando? ¿Cuál era el título verdadero del libro? ¿“Una Empresa de Éxito” o “Ministerios de la Iglesia”?

Necesito tu ayuda, peregrino, viajero, estudioso… Los que enseñan este libro creyendo que hablan de la Iglesia ¿Están en lo cierto o han sido engañados? ¿Qué opinas? En esta ocasión, dejo la transcripción literal que me ha pasado “Davide Peregrinum”, y las escuetas anotaciones tipo “b”, en esta ocasión no son antiquísimas, sino que me he permitido colocarlas yo de mi puño y letra, porque son bien distintas de lo que Davide creía; dado que no soy un experto, las he añadido al Diccionario RAEvangélico, porque seguimos necesitados de vuestra colaboración. De seguro que nos podéis ayudar a esclarecer la verdad, y que sabréis perdonar las posibles carencias de las definiciones "b"; a fin y al cabo, yo soy un cristianito de a pie, pero el gran Davide Peregrino está muy confundido y os necesita…

EL SUPREMO DICCIONARIO DE LA R.A.E. (V)
(Religiosa Academia Evangélica)


EMPRESA

a) Nuevo sistema de gobierno de las congregaciones evangélicas (y de otras religiones afines al cristianismo). La empresa es el ejemplo a seguir para obtener éxito; consiste en tener un gerente, varios directivos, algunos mandos intermedios y muchos trabajadores que hagan el trabajo de verdad: Eso garantiza una estructura sólida y de garantía. Como toda buena empresa debe dar beneficios, que se invertirán según la VISIÓN (ver definición en RAEvangélico 4) de los directivos. Evidentemente, hay que trazar metas, objetivos, sistemas de trabajo, y proveer a los trabajadores (a los creyentes) de diversas charlas motivadoras con el fin de aumentar su productividad laboral y económica.

b) La única vez que aparece este texto en la toda la Biblia es en Santiago 1:11, donde dice que “así también se marchitará el rico en todas sus empresas”. Es evidente que Dios no estima que las empresas (planes, propósitos, negocios, caminos…) sean pues un modelo o ejemplo a seguir como manera de gobierno y dirección de la Iglesia, ni de las congregaciones locales.


PASTOR

a) Gerente de la empresa cristiana y con la titulación necesaria para ello: Credenciales o reconocimiento similar, otorgado por otros poseedores de este mismo cargo. Dicho pastor debe tener un muy buen sueldo “digno de gerente”, para que no se preocupe de su economía, sino de los problemas de la empresa; debe contar con algún consejero personal, con secretaria, línea de teléfono gratuita, Internet para buscar nuevas ideas que proyectar sobre el negocio, y a ser posible, cuotas extras para el vestuario, las convenciones nacionales, los viajes, las dietas y el combustible de su automóvil. Si la empresa es grande, su agenda no le permitirá mantener citas con los empleados sin que medie antes algún mando intermedio que le alivie el trabajo cotidiano.

b) No es un cargo, ni un título, ni un grado, ni un estatus (ver otra definición en el RAEvangélico 1). Del griego "poimén", indica simplemente una función, un trabajo realizado; se intercambiaba este término asignado a personas que en otros casos eran identificadas con otras palabras, (ancianos, obispos...) siempre en base al trabajo que realizaran en ese momento, y no a un "cargo" jerárquico; por eso estas palabras calificaticas se permutaban entre sí como sinónimos, pero nunca indicando superioridad.


APÓSTOL

a) Cuando la empresa crece al punto de tener varias sucursales en el país, e incluso fuera de él, es necesario que uno de los gerentes (digo pastores) tome las riendas de la empresa a un más alto nivel, adquiriendo (a veces por iniciativa propia) el rango o título de Apóstol. Además de todos los atributos propios del pastor, debe añadir algunas cosas que demuestren su mayor autoridad, tales como un sueldo descontrolado (porque ya nadie sabe cual es), una sumisión absoluta de sus subordinados (en orden piramidal, desde los demás pastores hasta los “cristianitos rasos” o neófitos), y sobre todo una página Web propia, con muchas fotos suyas y de su familia, muy grandes, muy sonrientes, y de gran dignidad empresarial, en la que explique sus logros, capacitaciones, titulaciones académicas, masters, y todo lo que pueda impresionar a los trabajadores de su agrupación internacional para que jamás cuestionen su valía como líder absoluto e incontestable.

b) Tampoco es un título, ni un cargo atorgado por la valía laboral ni la proyección de una persona, ni siquiera por que "abra obras". Del griego "apostolos", significa delegado, enviado, comisionado. Hay textos del Nuevo Testamento que cuando citan esta palabra griega, ni siquiera han sido traducidos como tal, sino simplemente como mensajero. Cristo comisionó a doce de ellos, pero hay textos en las Escrituras que nos hablan de que luego surgieron más... Y también algunos falsos.


EVANGELISTA

a) Un motivador sociocultural de la empresa. Se encarga de convencer a trabajadores en potencia a que se unan a la compañía; les promete buenos sueldos y prosperidad, ocasionalmente se las apaña para realizar alguna sanación de los que se pretenden añadir a la organización, y luego se dedica a dar charlas con carácter religioso que a veces nadie entiende, pero que son muy efusivas, convincentes y llenas de carga emocional, y que crean una especia de sugestión colectiva en el auditorio e induce a sus oyentes a rellenar solicitudes de admisión a tamaña empresa. El estatus del evangelista puede ser semejante casi al de apóstol, en el aspecto de que nadie sabe de donde viene, ni a donde va… ni por supuesto lo que cobra por sus actos de captación de clientes/obreros… No es necesario hacerlo porque lo hace por “amor a la obra”.

b) Del griego "euanguelistes", que significa proclamadores de las buenas noticias, predicadores del Evangelio. No se une esto a un ministerio con "poderes especiales". Expulsar demonios, sanar enfermos... eran una señal que seguía a los que creían en Jesús, y no específicamente a este llamado "ministerio" o servicio.


PROFETA

a) Gurú o vidente que sirve de adivino y analista. Su función es averiguar cuales serán las tendencias del mercado. Es un puesto muy valioso para el resto de la directiva, porque dado su título (venerado por todos los de categorías inferiores), los trabajadores siempre creerán sus palabras, de modo que cuando la empresa marche mal, el gerente le cederá la palabra en público para que vaticine grandes logros futuros que tranquilicen a los trabajadores, y los convenzan de que todo irá bien… siempre y cuando no dejen de trabajar y pagar sus “cuotas sindicales”. Frases favoritas de los profetas: “Algo grande viene”, “Todo saldrá bien”, “Es el momento de PACTAR (ver definición en RAEvangélico 4) con Dios”, “Dios me ha revelado”, “Sujétense a las autoridades”, “Siento una tremenda UNCIÓN” (ver definición en RAEvangélico 3) y “Este es el año del Señor para ti”...

b) Del griego "profetes", derivado de las palabras "pro" y "femi", que indican el significado de dar a conocer, mostrar o afirmar pensamientos o palabras, pero con antelación (pro). Algunos afirman que todos los creyentes somos profetas, en el sentido que proclamar el Evangelio es un aviso de todo lo que está por acontecer (además de lo que ya sucedió) Pero el término bíblico parece indicar que Dios revela sus planes a personas determinadas, para despertar y dirigir la conciencia de Su Pueblo, siempre en consonancia con Su Palabra. En todo caso, tampoco se trata de un cargo o título, sino del desarrollo de una capacidad (don) concedida por el Espíritu Santo.


MAESTRO

a) La empresa no tiene cabida para este empleo, porque podría ser contraproducente, ya que si los trabajadores aprenden demasiado, podrían ser duros candidatos a quitarles los puestos a todos los directivos. A pesar de todo, para acallar a los que se sienten con la vocación de maestros, se ha creado en las empresas (digo en las congregaciones), un puesto donde abocarlos para que se sientan útiles: La escuela dominical infantil, una especie de guardería (“kinder garden”) donde se entretiene a los niños de los empleados para que no molesten a sus padres en las horas de alta productividad. Un maestro humilde aceptará este puesto, porque los niños son sin duda un buen lugar para experimentar y descubrir así si los maestros tienen dotes de enseñanza a no… Al fin y al cabo, los niños se lo creerán todo. Si algún maestro entiende que ese puesto no es apropiado para él, se le ofrece un mando intermedio para contentarlo; si sigue descontento, se le invita a abandonar la empresa y montar una propia, de enseñanza claro, con cursos por correspondencia, libros ungidos, audio-mensajes...

b) Cuando "maestro" no se refiere a Jesús, se usa la palabra griega "didáskalos" (instructor, doctor, maestro). Es pues el que enseña la sana doctrina, una columna de la Iglesia, pues es encargado (pero nunca en solitario) de dar alimento sólido (enseñar la Palabra de Dios) a los que aún no la conocen bien, para ayudar al buen crecimiento del cuerpo de Cristo. Por lo tanto, esta es la función principal del maestro, y no la del pastor polivalente (como se pretende en casi todos los sitios). El origen de esta obcecación por que el "super pastor" tome también el lugar del maestro, surgió por la tradición heredada de la iglesia católica de que un párroco fuera el ÚNICO guía espiritual de sus feligreses. Hablando de esto, un término muy interesante y traducido en la Biblia también como maestro, es el que aparece en Mateo 23:8, donde se usa la palabra "kadsegutés", (guía, maestro), en que que Jesús mismo dice: "No seáis llamados GUÍAS (maestros) porque uno es vuestro GUÍA (maestro), el Cristo. Toda pretensión de monopolizar la enseñanza en la iglesia de manera individual, va en detrimento del libre crecimiento de los dones en la Iglesia, y resulta peligrosamente opuesto a este consejo recién citado de Jesús.



martes

Un Diccionario Especial 1

Queridos lectores, llevo días queriendo continuar con el tema de revisar los orígenes del cristianismo (no de la iglesia primitiva, sino de la forma en que Cristo dejó bases para la iglesia) para continuar el post de ¿Reformar o Renovar? y aunque, si Dios me ayuda, es una meta que me ha trazado a corto plazo, me gustaría hacer un paréntesis que, si bien puede tener un matiz distendido e incluso en clave de humor, creo que puede recordarnos conceptos necesarios antes de proceder a estas "reflexiones en voz alta" que me gusta hacer con las cosas que voy aprendiendo, porque cuando uno piensa en voz alta, deja de ser un "iluminado" y escucha lo que otros tienen que decir... Vuestros valiosos comentarios, a favor, en contra: Todo ayuda a la mutua edificación, que es al fin y al cabo un importante objetivo de la iglesia que formamos entre todos los que amamos a Dios...

Vosotros que pasáis por aquí, vuestros blogs, vuestras palabras, han sido una mezcla que han originado lo que viene. Hoy empiezo con esto, pero creo que es una puerta abierta a vuestras ideas y comentarios... Ya entenderéis, je, je:


Año 2008, Julio. Se ha producido un hallazgo excepcional que amenaza con arremeter contra los cimientos de instituciones religiosas. En las cuevas de "Qvm-Peregrin-no" se han encontrado unos manuscritos de autor desconocido por el momento. Las pruebas del Carbono 14 demuestran lo que temíamos: Se trata de varios fragmentos de un escrito buscado por siglos.

El problema es que algún gamberro (por no decir hereje) lo encontró en aquella época, y se permitió hacer sus propias anotaciones en tan preciado documento.
El problema es que la imitación grafo-morfológica del "hereje" es tan buena, que los mayores eruditos del cristianismo no se ponen de acuerdo en qué partes son originales y cuales son del asesino escritural. Sabedores de que este sitio es frecuentado por gente bien cualificada, nos gustaría compartir algunos fragmentos del mismo, para que nos den su opinión y esclarezcan, en la medida de lo posible, qué partes son fiables y cuales son pura falacia. Todo sea por el bien del cristianismo.

Perdonen si no listamos los fragmentos en orden, pero las tareas de traducción del español al español, (je, je) son un arduo trabajo. Pero se preguntarán ustedes ¿Qué manuscritos son esos? Pues ahí queda, con un avance, que iremos completando con la ayuda de Dios y del "traductor" de castellano antiguo "Davide Pegreninum", mundialmente conocido, es decir, en su casa y por algunos vecinos y curiosos más...



EL SUPREMO DICCIONARIO DE LA R.A.E. (Religiosa Academia Evangélica)

(Citamos algunos fragmentos para su discusión, con las dos traducciones posibles, la original y la tergiversada, a la espera de su ayuda para eliminar la parte falsa):


CULTO

a) A donde van los cristianos los domingos. Algunos al salir dicen: ¡Prueba superada! Otros son felices con ello, según dicen...

b) Lo que una persona hace para mostrar que venera y admira a Dios, al punto de rendir la vida propia a Su voluntad. A veces, varios con la misma devoción se unen para rendir pleitesía al Soberano en comunidad, pero la multitud o soledad no influencia en el sentido de la palabra, que implica rendición a Dios al contemplar su grandiosidad.


IGLESIA

a) El sitio donde se hacen "los cultos". Puede ser un local o nave industrial. Si se fomenta una contribución popular de los asistentes (económica, claro) se consiguen construir edificios gigantes de este tipo, con materias primas nobles y vistosas, y adornos de grandes diseñadores.

b) El grupo de personas que creen en Dios, y que estén donde estén, forman parte del único e indivisible cuerpo de Cristo. No son ladrillos, son personas, y se les diferencia por el amor que muestran entre ellos y hacia los demás.


AMOR

a) Flechazo sentimental y pasajero. Entre los cristianos puede tratarse solo de un cierto aprecio hacia otra persona. Si no es recíproco (correspondido) se deja olvidado, aunque rima muy bien en ciertos cánticos congregacionales.

b) Dios mismo, su esencia de misericordia incomprensible al entendimiento humano, y que se convierte como en un perfume entre los que le siguen, al punto de que su aroma llena la estancia en la que cualquier hijo de Dios esté. Se diferencia de otros sentimientos porque este no se basa en lo que recibe, sino en lo que está dispuesto a dar: Perdona, perdura, ayuda, no pide nada a cambio, es paciente, amable, y produce paz a quienes lo ejercitan y a cuantos les rodean.


DENOMINACIÓN

a) El conjunto de iglesitas que opinan igual. Casualmente, todos los creyentes "del culto" están en la que se erige como única portadora de la verdad, en contra de todas las demás, que son de segundo orden o incluso de tercero (herejes varios, etc.)

b) Este idioma no contiene esta palabra. A pesar de todo, se sabe que es algo de lo que hablan mucho (demasiado) algunos que se "denominan" cristianos. Desconocemos por qué pueda ser tan importante para ellos.


PASTOR

a) Quien manda en una congregación. Si asciende, puede ser llamado "Presidente" o "Apóstol" según el caso, en estricta cadena jerárquica. No es crucial su capacitación académica o moral, pues la titulación o credenciales aportadas por otros de su mismo empleo, suelen ser válidas para ostentar dicho cargo de influencia.

b) Alguien que "huele a oveja". Traducido al término iglesia, es todo aquel capaz de dar su vida, su tiempo, su comprensión, su ánimo, su compañía y aún su dinero a cualquier otro compañero de camino; nunca va empujando por atrás, sino pasando en primer lugar por los peligros de los senderos angostos de la vida. Para más detalles, tomar el ejemplo de Jesús, o el citado en el Salmo 23


HEREJES

a) Los que dicen cualquier cosa que no apoye (o contradiga) al pastor.

b) Los que, movidos por la libertad, se salen de lo establecido, sin que necesariamente signifique una contravención ni una ilegalidad. Se trata de elegir libremente no de delinquir. Se trata de cuestionar lo convencional, no por defecto, sino por convicción. Es aquel que ha elegido fuera de las normas que suelen tomarse como "normales". En ningún caso debe tomarse como un término peyorativo. *

(* Gracias a la archiconocida filóloga en lenguas muertas "Monjis Gverrilleratum" por su aporte al traducir esta palabra consecuentemente; recomiendo ver sus comentarios en este post)

________________________________________

Seguimos trabajando en la traducción de estos escritos. No sabemos siquiera si algunas de las cosas citadas serán ciertas... Quizás sea un libro apócrifo que no debiéramos tener en cuenta, pero por si acaso, pregúntale a Dios si hay algo veraz en ello... ¡En otras iglesias, claro! (je, je)

¿Cuáles podrían ser las definiciones correctas? ¿A, B, ninguna? Es tu turno de reflexión, y evidentemente, si quieres, puedes colaborar en la "traducción".

Quede bien claro: Esto no es una burla ofensiva contra ninguna persona o institución, sino una auto-crítica a eso que algunos llaman el "cristianés", la forma en que estamos dando a conocer a Cristo con nuestras "palabras aprendidas".

¿Estamos en condiciones de decirle a otros: Sigue mi ejemplo? ¿No? Pues entonces tendremos que reconsiderar estas palabras y algunas que quizás vengan después, y poner manos a la obra en busca de una RENOVACIÓN DE NUESTRAS MENTES... Los habitantes del Planeta Tierra nos llaman a gritos sin saberlo, y la naturaleza misma espera la manifestación gloriosas de los hijos de Dios... Mientras tanto ¿En qué estamos pensando nosotros?

jueves

El Sermón Dominical

Hoy día, el sermón es una parte imprescindible de la liturgia cristiana (católica, evangélica, y todas sus variantes denominacionales posibles). Nadie, o muy pocos, pueden concebir el servicio religioso (o misa, o culto) sin la presencia de la susodicha predicación.

El sermón, por lo tanto, tiene una profunda raigambre cristiana, y cualquiera pensaría mal del que osara atentar contra esta “institución”. A pesar de ello, a riesgo de que pienses que soy un hereje, no puedo dejar de reconocer cual es el origen de esta tradición centenaria. No es un ataque contra ella, pero sí un esclarecimiento de cual fue su origen, y de cómo debiera ser realmente en la actualidad.

De todos es conocido el famoso filósofo griego Aristóteles (384-322 a.C.), que enseñó sobre multitud de temas, disertó largamente sobre las profundidades existenciales del hombre, y fue ampliamente reconocido en su época como uno de los mayores pensadores que existieron, abarcando materias tales como la metafísica, la biología, la astronomía, la política... Hoy día sigue siendo considerado como uno de los grandes de la humanidad.

Debido a su sapiencia y habilidades comunicadores, un tema de los que trató fue la comunicación hablada, por lo que escribió “El Arte de la Retórica”, (de la palabra griega RHETORIKE), que no es otra cosa que tratar con profundidad el fenómeno de la comunicación cotidiana, pero sabiendo hacer uso de las distintas figuras lingüistas, y siendo espléndido en los recursos descriptivos para conseguir su objetivo comunicador: En definitiva, un compendio de cómo dar un buen discurso, al punto de que los griegos, siempre ávidos de saber, encontraron en Aristóteles la realidad confirmada de que las alocuciones podían llegar a convertirse en un verdadero “Arte”.

Los grandes oradores griegos, con él a la cabeza, llegaron a convertirse en los verdaderos famosos de la época, un atractivo envidiable y de gran impacto. Lo curioso es ver que una de sus enseñanzas acerca de los discursos bien montados, se resumía en un básico esquema:

  1. Una clara Introducción. (INVENTIO: Qué decir)

  2. Algunos Puntos Importantes a destacar. (DISPOSITIO: Ubicar las pruebas que convenzan a la audiencia de lo que se quiere explicar, siguiendo un orden)

  3. Una Conclusión esclarecedora. (ELOCUTIO: Adornos y figuran que concluyan diciendo lo que hay que decir, como conviene)

¡Si alguien ha estudiado en un seminario, descubrirá que esto es lo que se sigue predicando hoy día para preparar un buen sermón! Seguramente pienses que esto fue algo circunstancial, una casualidad. Pero no debemos perder de vista cómo era la vida de los primeros cristianos tras la resurrección de Jesús: Estos eran en su mayoría analfabetos, no tenía más gracia para dar discursos que la que les otorgaba sobrenaturalmente el Espíritu Santo, por medio del cual podían ser espontáneos, concisos y contundentes a la vez que sencillos… ¡Y por supuesto, la predicación no era un privilegio para uno o dos eruditos de la congregación, sino para todos!

Dice en 1ª de Corintios 14:26 “¿Qué concluimos, hermanos? Que cuando se reúnan, cada uno puede tener un himno, una enseñanza, una revelación, un mensaje en lenguas, o una interpretación. Todo esto debe hacerse para la edificación de la iglesia.”

De modo que cualquiera predicaba, según la gracia que le era dada. Es evidente que esto permitió desarrollar los diferentes ministerios en las iglesias, y que algunos creyentes, con el paso del tiempo, pudieron comprobar una capacidad especial para realizar ciertas funciones, como describe Pablo en su carta a los Efesios 4:11-12 “Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo.”

Pero esto, nunca en supremacía sobre los demás, ni con privilegios especiales, sino todos miembros por igual, partes de un mismo cuerpo, con diferentes funciones, todas importantes… Pero eso lo trataremos en profundidad en otro momento.

De modo que todos podían predicar, porque el mensaje Cristo-céntrico que imperaba por entonces era sencillo de expresar, e incluía la urgencia del cambio, del arrepentimiento, del establecimiento del reino de Dios… Así debiera seguir siendo hoy.

Pero entonces ¿Cómo se produjo el cambio? ¿Qué paso para que el mensaje espontáneo se transformara en algo tan elaborado y artístico? Pues tendremos que remontarnos a finales del siglo IV de nuestra era, para encontrarnos con uno de los más grandes oradores de todos los tiempos: Juan Crisóstomo, de Antioquía, en Siria (347-404 d.C.)

Pues bien Juan “Boca de Oro”, que es lo que significa el apodo griego “Crisóstomo”, se convirtió al cristianismo con 23 años de edad. A pesar de ello, siguió estudiando bajo el mentoreo de un famoso orador pagano de la época, el romano Libanio, y aprendió de él entre otras cosas la retórica Aristotélica para mejorar la capacidad de disertación. Con el tiempo dejó al filósofo para comenzar sus estudios de teología, pero ya había aprendido mucho de él. Más adelante, fue ordenado sacerdote por el obispo Flaviano I de Antioquía, al que luego sustituiría en el cargo. Su locución erudita y confrontadora, hizo que toda la ciudad de Antioquía acudiera a oír sus “nuevos mensajes”, sus SERMONES, que lógicamente, eran muy parecidos en estilo y forma al que sus conciudadanos estaban acostumbrados a oír de otros oradores no cristianos; a veces los mensajes eran similares incluso en sus contenidos.

La costumbre lugareña de buscar las mañanas de los domingos a Juan “el Boca de Oro” para escuchar sus “disertaciones semanales”, creó escuela, y abrió paso para que se instaurara la tradición cristiana de la predicación dominical por parte de un “erudito”, siempre el mismo hombre, en el mismo lugar, a la misma hora, el mismo día de la semana… todos los domingos. (Evidentemente, el día escogido sí tenía connotaciones bíblicas, pero todo lo demás, especialmente la exclusividad de la exposición bíblica, no). Juan llegó a ser el Obispo de Constantinopla, de la iglesia de Oriente.

Hoy día, un pastor evangélico, protestante, sigue esta rutina marcada por Juan Crisóstomo, originada por alguien ajeno al Cristianismo, como era Aristóteles, y lo asume como una labor exclusivamente pastoral, sin saber que incluso esto último, no tiene una fundada base bíblica, pues no debemos confundir apóstoles con maestros o con pastores, que en ningún caso eran en la iglesia primitiva cargos de poder jerárquico piramidal, sino funciones que los “ancianos” cumplían según los dones que había recibido del Espíritu Santo.

Pero cualquier pastor actual defenderá que uno de sus deberes pastorales es la predicación dominical (junto a otras cosas, claro) asumiendo como propias funciones que son responsabilidad de otros muchos, de los que forman el cuerpo de Cristo, cada uno en su lugar.

¿Por qué digo esto? Porque fue cien años más tarde, a principios del siglo VI, que el papa Gregorio el Grande, escribió un libro sobre “Los Deberes Pastorales” que debían cumplir los sacerdotes (Lo cierto es que hasta entonces, el término pastor había caído en desuso, y resurgió como sinónimo de jerarquía superior, similar a los conocidos “obispo”, “supervisor”…) ¿Cuáles eran esas tareas? Pues, visitar los enfermos, enseñar doctrina, casar a los jóvenes, bautizar a los niños, dirigir y guiar la misa, enterrar a los muertos, bendecir los acontecimientos locales…

La mayoría de esas cosas las sigue haciendo hoy día un pastor evangélico, aunque casi ninguna tiene base bíblica, y si no las hace todas, es porque Lutero modificó esta enseñanza con algunas “reformas” para los sacerdotes protestantes… De modo que el asunto ha evolucionado al punto de que hoy día, algunos pastores le dan más importancia a predicar un buen sermón que a pastorear, que a estar con la gente, que a dar su propia vida por las ovejas, que a cuidar… Y siguen pensando que desde lo alto de un púlpito, se solucionan los problemas de la gente real…

¿Digo que haya malicia por parte de estos pastores? No, al menos no en la mayoría de los casos; simplemente que a veces asumimos cosas como buenas que no lo son, y dejamos que las costumbres sean a veces más influyentes que la propia Palabra de Dios: Craso error. Creo que es tiempo de reflexionar en esto. Siempre es buena hora la de retomar la sana doctrina.

Al que Dios llame a predicar, que lo haga: Pero no “confundamos los ministerios” (las funciones o servicios) por prestar demasiado oído a las corrientes paganas que aún hoy día perduran entre los llamados cristianos, no comparemos el predicar el Evangelio con solo “dar mensajes y sermones acerca de él”, pues lo primero es espíritu, es vida… Lo segundo es letra, letra que mata la vida de la iglesia (2 Corintios 3:6). Volvamos a la sencillez, al Evangelio genuino del arrepentimiento para salvación, el que trae el reino de Dios a la tierra, el que todo nacido de nuevo en Dios tiene capacidad para dar... Y que los verdaderos maestros de la Palabra, puedan hacer su labor edificadora sin estorbos... ¡CREZCAMOS!

¿Qué es un MITO?


Un Mito es una cosa que no tiene una realidad concreta, que puede llegar a ser una fábula, una fantasía. Cuando un mito se confunde con algo real, la verdad se distorsiona. Algo así ha sucedido con el cristianismo actual, del que muchos escapan por el mítico concepto que tienen de él. Aún estamos a tiempo de hablar las verdades, a la luz de las Escrituras, la Palabra fiel y verdadera de Dios.